Pingüino

Imagen de Eduard Schlochauer

 

Querida Pico-ligeramente-curvado-sobre-el-glaciar*:

Seguimos con las reservas de champú agotadas. El idioma alemán es frustrantemente limitado, por lo que el cuidador es incapaz de entender nuestras exigencias. Tres-pelos-sobre-el-ojo-izquierdo planea todas las mañanas cómo matarlo, pero a media tarde  se le pasa la furia, cuando nos traen sardinas todavía vivas capturadas en el Mediterráneo. Te echo de menos, y cuando por las noches me invade la melancolía me escapo a la jaula de los bonobos a contemplar a una hembra recién llegada que me recuerda a ti. Casi se me pasa la nostalgia de la Antártida.

Si por lo menos quedara champú…

 

*Los pingüinos, pese a ser unas aves muy comunicativas, capaces de llamar a un ejemplar concreto dentro de un grupo de miles de ellos solamente con el graznido, carecen sin embargo de suficiente imaginación, y no están dotados para nombrarse eficazmente entre ellos.