Óscar Mora

Una imagen/Cien palabras (2)

  Hermanos* — Entonces está claro, ¿no? —  Claro, clarísimo. — Yo me acercaré a la señora por la izquierda, y tú a él por la derecha. Será el momento perfecto para cogerles de las manos. — ¿Y tú crees que querrán ser nuestros padres? — No les quedará más remedio. Es la ley. Lo he leído. — ¿Y si no se paran cuando Cristina se ponga a sus pies? — Lo harán, siempre lo hacen. Hoy nada puede fallar ¡Ya vienen! Dile a Cristina que salga. — Aquí está. ¡Rápido, Cristina, termina de ponerte el antifaz y tírate al suelo! — ¿Cristina? ¿Quién es Cristina? ¿Cuándo hay que gritar «sorpresa»?   *Una imagen acompañada de una historia de exactamente 100 palabras. Las historias no tienen necesariamente por qué ser buenas; las imágenes, sí.

Una imagen/Cien palabras

Pingüino
Imagen de Eduard Schlochauer

 

Querida Pico-ligeramente-curvado-sobre-el-glaciar*:

Seguimos con las reservas de champú agotadas. El idioma alemán es frustrantemente limitado, por lo que el cuidador es incapaz de entender nuestras exigencias. Tres-pelos-sobre-el-ojo-izquierdo planea todas las mañanas cómo matarlo, pero a media tarde  se le pasa la furia, cuando nos traen sardinas todavía vivas capturadas en el Mediterráneo. Te echo de menos, y cuando por las noches me invade la melancolía me escapo a la jaula de los bonobos a contemplar a una hembra recién llegada que me recuerda a ti. Casi se me pasa la nostalgia de la Antártida.

Si por lo menos quedara champú…

 

*Los pingüinos, pese a ser unas aves muy comunicativas, capaces de llamar a un ejemplar concreto dentro de un grupo de miles de ellos solamente con el graznido, carecen sin embargo de suficiente imaginación, y no están dotados para nombrarse eficazmente entre ellos.